De las haciendas azucareras al Congo Square, la bailarina y educadora Milteri Tucker Concepción une tradiciones afro diaspóricas a través de la danza, el canto y el tambor.
El ritmo de los tambores afro caribeños posee trasciende fronteras geográficas e históricas. Entre Puerto Rico y Nueva Orleans existe un hilo invisible tejido por la resistencia, la espiritualidad y la expresión comunitaria. En el centro de esta conexión caribeña se encuentra Bombazo Dance Co y su fundadora, Milteri Tucker Concepción, quienes han llevado el arte ancestral de la bomba puertorriqueña desde los escenarios más prominentes de Nueva York hasta los emblemáticos espacios culturales de la Ciudad Creciente.
Preservación, Innovación y Comunidad: ¿Qué es Bombazo Dance Co?
Bombazo Dance Co se consolida como la principal compañía de danza de bomba en la ciudad de Nueva York. Constitutiva de una organización sin fines de lucro 501(c)(3), la compañía está dedicada plenamente a preservar, educar y exhibir la bomba tradicional puertorriqueña y sus elementos folclóricos afrocaribeños.
Sin embargo, el trabajo de Bombazo Dance Co no se limita únicamente a la réplica histórica; la organización combina magistralmente estos folclores ancestrales con estilos clásicos, contemporáneos y sociales. Esta fusión genera un nuevo vocabulario de movimiento que amplía las posibilidades de la danza sin perder la autenticidad ni el respeto por las raíces.
El propio nombre de la organización encierra la esencia de su misión social. Como explica su directora: “Bombazo significa comunidad. Esa palabra la utilizamos dentro de la bomba porque significa la comunidad que llegamos para honrar nuestros ancestros, para compartir entre nosotros, para seguir esas tradiciones por medio del baile, del canto y del tambor”.
Trayectoria e Impacto en Grandes Escenarios
- A lo largo de su historia, Bombazo Dance Co ha elevado el perfil de la bomba boricua al presentarse en algunas de las instituciones culturales más prestigiosas de los Estados Unidos e internacionalmente. En Nueva York se han presentado en recintos como el Lincoln Center, SummerStage, New York City Center, Bronx Academy of Arts and Dance (BAAD!), Hostos Performing Arts Center y Pregones Theater. En el ámbito internacional, destacan sus presentaciones en Santiago de Cuba y México. Además, en proyectos audiovisuales y cine, la compañía fue seleccionada para el comercial nacional de Univision “Herencia Puertorriqueña” y formó parte del elenco en la adaptación cinematográfica del musical de Lin-Manuel Miranda, In The Heights (2020).

Milteri Tucker Concepción: Mente, Corazón y Legado Ancestral
La fuerza motora detrás de esta iniciativa es Milteri Tucker Concepción, nacida y criada en Ponce, Puerto Rico. Su formación es tan diversa como rigurosa: posee títulos universitarios en Danza, Biología y Química, además de una Maestría en Educación en Danza otorgada por la Universidad de Nueva York (NYU).
La conexión de Milteri con la bomba viene inscrita en sus propios genes. Su abuelo, Fabián Concepción, fue un destacado tocador de bomba en el histórico poblado de Cangrejos (actualmente Santurce), donde tocó junto al patriarca de la bomba, Don Rafael Cepeda, y su distinguida familia.
Iniciada artísticamente desde muy joven en la Escuela de Bellas Artes de Ponce, Milteri continuó su aprendizaje directamente de los mayores y maestras de la bomba a lo largo de toda la isla, en comunidades clave como San Juan, Santurce, Loíza, Cataño, Ponce, Mayagüez y Arroyo.
Su polifacética carrera abarca extensos créditos teatrales y comerciales como las obras
The Perils of Chencha, YES I YES, Amor Latino, Llamada/Rally Cry y Lulu en la Habana, y en eventos especiales como bailarina destacada en el tributo a Josephine Baker para la tienda Macy’s, el Easter Bonnet en Broadway y una participación especial junto a Don Omar en los Premios Latin Billboards. Su impacto cultural ha sido también reconocido por diversas instituciones públicas y organizaciones de las artes.
El Puente Cultural: Nueva Orleans y el NOLARican Bomba Project
La vinculación de Milteri con la ciudad de Nueva Orleans responde a un llamado tanto afectivo como espiritual. Su padre, un militar estadounidense, era nativo de Nueva Orleans. Tras el fallecimiento de su progenitor, ella acudió al histórico Congo Square en busca de sanación y refugio comunitario. Allí se conectó con The Congo Square Preservation Society, marcando el inicio de un compromiso de más de una década con la comunidad local.

Desde entonces, Milteri ha regresado anualmente a Nueva Orleans para impartir talleres en escuelas e instituciones culturales, presentándose en escenarios icónicos como el New Orleans Jazz & Heritage Festival.
Para formalizar y consolidar esta hermandad, creó el NOLARican Bomba Project, un capítulo enfocado en educar, guiar e impulsar a las emergentes agrupaciones locales de bomba. Este proyecto fomenta la unión entre las comunidades hispana, latina y afroamericana de Luisiana, resaltando sus raíces históricas compartidas.
Entre sus actividades recurrentes en la ciudad destacan su participación en el Rhythm of the Drum Festival en The Music Box Village y las clases magistrales con recaudación de fondos comunitarios en el propio Congo Square.
El Lenguaje del Tambor: Dialogar a Través del Movimiento
A diferencia de otras formas de danza donde la música dicta los pasos del bailarín, en la bomba puertorriqueña ocurre un diálogo inverso e improvisado. La persona que baila dialoga directamente con el tambor subidador o “primo”.
“El baile es una comunicación entre el tocador que llamamos primo y el bailador. Cuando la bailadora entra al círculo o batey y le da su reverencia al primer tambor, empieza la comunicación. Esto es algo improvisado; es lo que siente el bailador al escuchar el ritmo y las canciones”, explica Tucker.
En esta dinámica de reto y respuesta, la improvisación crea una pieza irrepetible: “Esa inclinación hace que el bailador se convierta en el tocador, porque el reto del tocador es seguir a la persona sin saber cuál será su próximo movimiento. Es un juego bello donde se transmite una energía única”. De allí nace el célebre lema de la compañía: “Let’s make that drum talk” (Hagamos al tambor hablar).
Milteri concluye con una invitación: “No tienes que ser puertorriqueño para disfrutar de la bomba. Solamente tienes que venir con un corazón abierto y una mente abierta para aprender, conectar y ver nuestras historias compartidas”.
Para enterarte de todas las actividades de Bombazo Dance Co, incluyendo sus presentaciones y talleres en Nueva Orleans, siguelos en Instagram @Bombazodanceco.

